El techo de cristal interno: SÍNDROME DEL IMPOSTOR

Comprendiendo y superando el Síndrome del Impostor en el alto rendimiento

Maite Vilchez

2/25/20262 min read

person in black knit cap and gray sweater
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En el mundo del alto rendimiento, donde la excelencia es la norma y los logros son constantes, existe una paradoja silenciosa: muchas de las personas más exitosas sienten que, en realidad, son un fraude. A pesar de los títulos, los ascensos y los reconocimientos, persiste una voz interna que susurra: "Solo fue suerte, en cualquier momento se darán cuenta de que no sé lo que hago".

Este fenómeno se conoce como síndrome del impostor y, aunque no es un trastorno mental oficial, afecta aproximadamente al 70% de la población en algún momento de su vida.

¿Qué es realmente el síndrome del impostor?

Es un fenómeno psicológico donde la persona es incapaz de internalizar sus logros. Quienes lo padecen perciben que sus éxitos valen "cero", mientras que cualquier error, por pequeño que sea, se magnifica. Esta distorsión cognitiva lleva a atribuir el éxito a factores externos —como la suerte, los contactos o el momento oportuno— en lugar de reconocer las propias habilidades, méritos y esfuerzo.

Para los perfiles de alto desempeño, el problema es paradójico: cuanto más éxito alcanzan, más presión sienten por cumplir las expectativas ajenas, lo que a menudo empeora los síntomas en lugar de aliviarlos.

Los 5 rostros del "impostor" en el entorno profesional

La experta Valerie Young identifica cinco tipologías comunes en las que podrías reconocerte:

  1. El Perfeccionista: Se fija metas tan inalcanzables que cualquier fallo le hace dudar de su valía.

  2. El Experto: Siente que nunca sabe lo suficiente y vive en una búsqueda interminable de formación para no ser "expuesto".

  3. El Genio Natural: Cree que todo debe salirle bien a la primera; si tiene que esforzarse, asume que es un fracasado.

  4. El Individualista: Considera que pedir ayuda es un signo de debilidad o incompetencia.

  5. El Sobrehumano/Superhéroe: Se presiona para trabajar más duro que nadie en todas las áreas de su vida para encubrir su inseguridad, lo que suele derivar en burnout.

Pautas para superar el síndrome y reclamar tu éxito

Si te identificas con estas señales, es fundamental actuar para evitar que este freno de mano psicológico limite tu desarrollo y bienestar. Aquí tienes algunas estrategias prácticas:

  • Desafía tus pensamientos negativos: Cuestiona esas creencias limitantes. Identifica cuándo te estás saboteando y reemplaza esos pensamientos por afirmaciones basadas en evidencias realistas de tus capacidades.

  • Registra y celebra tus logros: No subestimes tus victorias. Mantén un diario de éxitos (o journaling) donde anotes no solo el resultado, sino el esfuerzo y las habilidades que empleaste para lograrlo.

  • Acepta que la perfección es inalcanzable: Reconoce que todos cometemos errores y que estos no definen tu valía profesional. Ajustar tus estándares a metas realistas te permitirá disfrutar más del proceso.

  • Busca apoyo y mentoría: Hablar de estos sentimientos con colegas o mentores puede normalizar la experiencia. Te sorprenderá descubrir cuántas personas en posiciones de liderazgo sienten lo mismo.

  • Invierte en ayuda profesional: Terapias como la Cognitivo-Conductual (TCC) o la Terapia Breve Estratégica son altamente efectivas para desactivar los mecanismos del síndrome y reconstruir una autoestima sólida.

Sentirse como un impostor no significa que lo seas. Es, a menudo, el subproducto de una mente exigente y comprometida con la excelencia. El primer paso para superarlo es reconocer que tus logros te pertenecen y que tienes derecho a disfrutarlos